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El Fígaro engañado

Desde la fundación de "El Guanchero", por una u otra razón, casi a diario, alguien llegaba como podía averiguando por algo o por alguien. El que llegaba siempre se detenía ante el imponente portón cerrado, fabricado por Agustín, hermano de Esteban,  hacía más de cincuenta años con las mejores maderas

Cosas de Isleños

Llegaba el  nuevo siglo a Vuelta Abajo. Las cosas tomaban otro color una vez terminada la guerra y,  aunque los americanos dominaban el país como resultado de su  primera intervención militar,  en el aspecto económico los vegueros obtenían algunas mejorías con el aumento del precio de la venta de su

Los miedos de Narciso

En época de zafra, la vida en las vegas adquiere un ritmo agitado. Las labores se inician mucho antes del amanecer para aprovechar la fresca humedad de la mañana, y adelantar lo más posible antes del resistero del mediodía. Si los jornaleros salían a las cinco para el campo, Dolores, la

Un canario en apuros

Julián montó a lomos del burro que le servía de transporte y compañía en sus largos viajes de cinco leguas hasta Las Palmas. Aquella fría mañana estaba lejos de imaginar que sería la última vez que vería sus viñedos, sus sembrados de plátano y su huerta de tomates casi a

El Ciclón de Los Santos Infiernos.

No transcurrió mucho tiempo después del casamiento, cuando una noche Rosa le comunicó a Esteban, su marido, que un bebé venía en camino. La noticia alegró grandemente a Esteban que esperaba ese momento desde el día mismo del casamiento. El bebé llegó un día de verano en la propia casa y fue

Ñico “peseta”

Había transcurrido un año del paso del ciclón y ya todo había vuelto a la normalidad. Esteban se ocupaba por entero de su vega. Tuvo necesidad de rellenar aquí y allá para emparejar el terreno que el torrente del arroyo había descarnado. También construyó nuevas  bienhechurías auxiliares para la cosecha. Por otra

Gitanos en “El Guanchero”

Uno de aquellos días en que Esteban, al no estar apremiado por las faenas de la cosecha, gustaba de quedarse en la cama unos minutos más allá de lo impuesto por la costumbre de los años, escuchó voces extrañas en los alrededores de la casa. Eran voces incomprensibles, en un

Un “Rural” en el Presidio Modelo

Martín había concluido sus estudios de Derecho en la Universidad de la Habana. Su carrera despuntaba, pues trabajaba en un bufete de abogados dedicados a las contrataciones y consignaciones de mercancías que arribaban al puerto, y de ello se derivaban buenos  ingresos y además ya vislumbraba la posibilidad en perspectiva

Maceo en camino a Mantua

La Guerra del 95 había comenzado. Los cubanos en esta segunda contienda, con mayor organización, disciplina militar y sentido de nación, desarrollaban exitosamente las acciones bélicas involucrando a todo el país. España había empeñado todos sus recursos posibles y su honor por mantener “la más valiosa perla de la corona” 

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