¡Ay Pánfilo…!

Written by Juan M. Castillo. Posted in Estampas

Published on noviembre 05, 2011 with 5 comentarios

Para los que dicen o piensa que las cosas en Cuba no han cambiado, les puedo responder que están errados. Hay cambios en todos los órdenes y en todos los ámbitos, incluso en la televisión.

Pánfilo, Luis Silva

Pánfilo, Luis Silva

Pánfilo es un personaje del programa humorístico de la televisión “Vivir del Cuento”, el cual sale cada lunes a las 8:30 p.m. por el canal Cuba Visión.  Es un anciano senil que dice cosas…,  el cual es caracterizado por el humorista Luis Silva.

El programa de Luis Silva, joven matemático devenido actor cómico rompe todos los rating.  Parece ser que los estudiantes de ciencias están más interesados en las tablas que en  los modelos físico-matemáticos. Muy buenos actores, humoristas y presentadores cubanos, que han hecho carrera en otros países,  paradójicamente no se graduaron de las escuelas de arte, sino de carreras técnicas.

El personaje que interpreta Silva por la tele, en horario estelar, es un ejemplo de ello. Pánfilo, del que ya les he comentado, es un viejo senil obsesionado con las colas, el pan y todo lo que tiene que ver con el aseguramiento de los suministros para el hogar. Estas tareas en la Cuba de hoy generalmente  recaen sobre los “viejos”, los cuales  son expertos en “colas”;  en conocer cuándo llegan los huevos; cuándo la leche de “dietas”;  cuándo toca la segunda vuelta de cualquier producto que no alcanzó para todos en la primera etc.  Pánfilo tiene un rígido control de las jabas o bolsas para ir a comprar el pan -de ahí  le viene el nombre de Pánfilo-; de la libreta de racionamiento que en ocasiones extravía  como le puede suceder a cualquier anciano etc.

Pues recientemente al querido Pánfilo no se le ocurrió otra cosa que inaugurar en la sala de su casa  una exposición-museo de la libreta de racionamiento.

Libreta de abastecimiento cubana

Libreta de abastecimiento cubana

Debo explicar a los que no están al tanto de la realidad de Cuba,  que en nuestro país existe una cartilla de alimentos normados, los cuales son subsidiados por el Estado y se venden a la población a precios risorios. Es una institución tan antigua como la propia Revolución, y fue establecida  cuando los Estados Unidos comenzaron inicialmente a presionar a la Revolución con el establecimiento de trabas en el comercio, que luego devino en la implantación del   bloqueo económico a nuestro país.  Ante el gobierno revolucionario se planteó la necesidad  de balancear un determinado nivel de equidad en  la adquisición de alimentos, ropa, calzado y artículos para el hogar, de tal forma que todos los ciudadanos pudieran adquirir de manera segura  alimentos y artículos de primera necesidad,  y de esa forma eliminar el acaparamiento y el mercado subterráneo. Sobre la libreta o cartilla de racionamiento hay para escribir…

Si en un inicio dicha medida tuvo su justificación, considero que hace ya muchos años debió haberse eliminado. La cartilla de racionamiento vigente en la actualidad, difiere mucho de la de inicios de la Revolución y solo cubre un pequeño grupo de alimentos básicos a precios asequibles a la población.

Volvamos entonces a comentar el  programa de Pánfilo.

En primer lugar, el elenco de apoyo, aunque no es nada del otro jueves encaja perfectamente en la trama. La escenografía es pobre y recurrente. Así y todo… la caracterización del personaje  de Pánfilo la considero estupenda. Un joven que no debe rebasar los treinta años, se mete en  la piel de un viejo de ochenta y sale airoso. Al hablar, dice cosas que a priori parecen no tener sentido, sin embargo en el transcurso de la trama van encajando como piezas de un rompecabezas.

Como les mencionaba, el tema de la cartilla o libreta de abastecimiento fue acertadamente escogido y puesto en escena. Inicialmente Pánfilo, que se proponía montar su exposición-museo  en la sala de su casa,  se da cuenta de que se le han extraviado las libretas que había  coleccionado desde los años setenta y ochenta del siglo pasado.

Entra en pánico porque la exposición se abrirá al siguiente día y no encuentra las preciadas libretas. Sospechan de un vecino e instalan una alarma por si el presunto ladrón regresa por la noche.

En fin, encuentra las libretas con regocijo entre unas bandejas que él mismo había escondido. Cosas de viejo desmemoriado.

A continuación le relata a Chequera,  su interlocutor, con la libreta en sus manos, cómo funcionaba el sistema entonces  y qué  se podía adquirir por cada cupón.

-Eran tres productos por un cupón a escoger uno –comenta. -Podías seleccionar  calcetines, pañuelos o calzoncillos. -En una ocasión en que yo asistía a un restaurante con mi mujer –continúa relatando sonriente-, un señor sentado a la mesa de al lado sacó un pañuelo para secarse la frente y yo le dije bajito a mi mujer: -“Mira, ese con pañuelo no lleva calzoncillos…”

Luego muestra una tarjeta  a la que no le faltaban los cupones y con cierta sorna dice: -“Bueno,  es que esta libreta era de un marino mercante…”

En el momento de inaugurar la exposición, les va mostrando a los vecinos, además de las libretas, un grupo de artefactos de cocina que aparentemente ya no tienen uso: un exprimidor de naranjas y  dice: -Esto se usaba antes, pero ahora le falta la parte de arriba,  y mueve la mano en forma circular como si contuviera una naranja dentro. Y es que los cítricos de este país se han desaparecido como muchas otras frutas,  y de encontrarse, se  debe pagar su peso en oro. Seguidamente toma una tabla y un machacador de carne  y dice: -Este artefacto se usaba antes,  pero como  lo que se pone aquí… – hace alusión a la carne, por supuesto-  ahora viene más blandita…, sencillamente  ya no se usa.  Se refería por supuesto a una especie de picadillo con alto componente de soya, que la población detesta.

Así andan las cosas por mi Cuba. Conozco de numerosos humoristas que se explayan en presentaciones  que se llevan a cabo en círculos sociales, centros nocturnos  y otros espacios públicos de variedades, en los cuales prácticamente el show se sustenta en críticas contra cosas y personas (funcionarios públicos), que sobrepasan lo mordaz para alcanzar  un grado de agresividad  poco aconsejable.

Estas presentaciones son grabadas en discos y memorias y pasan de mano en mano con gran rapidez.  Pero como hay de todo en la viña del Señor… algunas son buenas y otras  las considero  mediocres. El cubano, que como recientemente  fue  caracterizado  de manera precisa por una española, es como el delfín: con el agua al cuello y riendo…, se presta dócilmente y está dispuesto a soltar la carcajada por cualquier banalidad.

Ahora bien, todo estaría adecuadamente correcto si se tratara de presentaciones humorísticas  en  un círculo social de un pueblo perdido de la geografía de este archipiélago, un domingo por la tarde en que la juventud bosteza de aburrimiento sentada en el parque  por no tener opciones que emprender.

Otra cosa es  presentar  ese tipo de humor por la televisión en horario estelar. Por eso es que digo que no todo es igual a ayer en nuestro país.

Hoy 24 de octubre se celebra el 61 aniversario de la inauguración de los primeros estudios de televisión en Cuba.  Cuba fue la pionera en la asimilación y desarrollo de la novedosa técnica en este continente, conjuntamente con México y Brasil.

En el transcurso del proceso revolucionario, la televisión ha transitado  por momentos de esplendor; no ha estado ajena tampoco  a noches de largas y tenebrosas sombras. La Revolución se inició como un proceso de búsqueda y experimentación  de lo nuevo. La televisión desde que se inició como fenómeno de comunicación social,  siempre se sustentó en soportes comerciales, los que obviamente entraron en contradicción con las nuevas ideas que enarbolaba la pujante Revolución. Por lo tanto el reto era crear una nueva televisión con otros objetivos muy diferentes. En esa búsqueda se perdió y retomó el derrotero varias veces.

 

 

En el transcurso de décadas, numerosos talentos: actores, actrices y personal técnico  han preferido emigrar  a otros países en busca de mejores condiciones de trabajo y de realización personal.

Comparto el criterio de que actualmente se  ha  empezado a prestar la debida atención a este medio de difusión. Se han creado varios canales que presentan una programación variada y amena. De ellos, algunos funcionan las veinticuatro horas y en su programación incluyen espacios para películas, novelas, programas instructivos sobre la naturaleza o parajes distantes, los cuales fueron mostrados por Discovery Channel  la semana anterior.

Por otra parte, existe el Canal Educativo dirigido a apoyar el trabajo de maestros y profesores, brindando materiales relativos a los programas lectivos que se imparten en las escuelas.  Además,  cada provincia cuenta con un centro de televisión que en la medida de sus posibilidades técnicas y de recursos profesionales, hacen programas para su propia provincia y  reportan a la televisión central.

Otra cosa son los  programas informativos. Ahí aún no se percibe ningún cambio.

Esta es  una programación machacona y poco atractiva, la cual está muy por detrás de lo que muestra el mundo en este sentido. En nuestro caso,  es probable que los que tienen la responsabilidad de la programación no conozcan que con tal reiteración de cosas y eventos lo que se logra es el efecto contrario en el televidente: hacer  caso omiso a lo que se dice o apagar el aparato. Me gustaría escuchar el criterio de sociólogos y sicólogos especializados  en el género informativo.

Por otra parte, considero que hay presentadores cotidianos de los espacios informativos que cumplirían una función socialmente más provechosa si se dedicaran a la declamación en los círculos de abuelos de nuestro país.  Desafortunadamente,  no supieron asimilar las enseñanzas de los grandes maestros del género que tuvo la televisión cubana desde sus inicios.

Así andan las cosas por estos lares,  ahora les pido disculpas, porque ya va a comenzar  “Vivir del Cuento” y no quiero perderme a Pánfilo.

Capítulo de Vivir del Cuento – El Negocio de Maraca

5 Comentarioss

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  1. El talento no reconoce profesión alguna,se es bueno para algo y punto.El es bueno en lo que hace.

  2. panfilo eres el mejor humorista que hay en cuba las estrellas son estrellas , ,tu eres el que has mejorado la television con tu programa sin duda alguna besos y saludos

  3. panfilo necesitamos localizarte urgente sinos puedes llamar al numero 881 31 63 para hoy mismo besitosssssssssssssss

  4. bueno saludos a todos los seguidores de vivir del cuento para muchas personas en cuba como en exterior nos gusta mucho el programa don de se conjuga el humor con la realida cubana saludos a todos sus protagonistas

  5. SI YO HE VISTO EL PROGRAMA CUANDO VOY A CUBA DE VISITA PUES MI FAMILIA LO PONE EN LA TELE ES PANFILO Y BILLETERA O YA CAMBIO DE NOMBRE

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